sábado, 3 de agosto de 2013

LOS DISCOS DE 1969. Elephant Mountain.



THE YOUNGBLOODS
"Elephant Mountain"
1969



Los Youngblood eran de Boston y empezaron como un dúo formado por dos cantantes de folk y bluegrass llamados Jesse Colin Young (Perry Miller en su acta de nacimiento) y Jerry Corbitt, el primero era bajista y no cantaba mal y el segundo ponía en sus tarjetas de presentación "guitarrista" pero también se entendía con el piano, se conocieron y empezaron a tocar juntos porque entre ellos había empatía, compenetración o química, luego conocieron a otro músico "folk" llamado Lowell Levinger, quien además de sus gustos comunes con los fundadores, era uno de esos seres superdotados, conocidos como "multinstrumentistas", porque tocaba con soltura: banjo, mandolina, guitarra y bajo, para completar convencieron al baterista Joe Bauer proveniente de la escena del Jazz de que tocara con ellos.

Cuando grabaron "Let's get together" la canción de Chester Powers, un músico que renegaba de su nombre y se hacía llamar Dino Valente, sí, el famoso fundador de Quicksilver Messenger Service y la grabación tuvo gran éxito, convirtiéndose en todo un himno del movimiento "hippie", se trasladaron a San Francisco y allí fueron bien acogidos por la comunidad, así que su disco "Elephant Mountain" estuvo marcado sobre todo por esta circunstancia.

Los Youngbloods como otras bandas que tocaban pop o folk, se contagiaron del mensaje hippie y de los nuevos sonidos de la sicodelia y grabaron "su disco sicodélico", (Rascals con "Freedom Suite", Strawberry Alarm Clock con "Inciense and Peppermint", Tommy James and The Shondells con "Crimson and Clover", son otros ejemplos) y ese fue "Elephant Mountain".

Y fue uno de los acontecimientos del año, porque era un disco consistente, muy equilibrado, hecho por músicos experimentados, compositores competentes, variedad tímbrica por el repertorio instrumental, su toque de Jazz que le daba Bauer y una proporción muy pareja de sonidos campiranos, pop, rock y sicodelia, de modo que sin ser uno de los grandes discos de la historia, de esos venerados y santificados, sí es un disco por lo menos impecablemente hecho.







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