miércoles, 15 de mayo de 2013

LOS DISCOS DE 1969. Julie Driscoll.




JULIE DRISCOLL
"1969"
1969






El disco con que debutó Julie Driscoll en la difusión masiva de su trabajo como solista, está marcado por varias situaciones históricas y estéticas que lo conviertieron en un disco muy comentado, Julie ya no era una desconocida, sus tres álbums con Brian Auger y La Trinidad, la habían convertido en una cantante muy conocida y su cover de la canción de Bob Dylan " This wheel's on fire" fue un exitazo que llegó al número cinco de las listas de popularidad.

Se produjo en un año importantísimo para el rock y para el mundo de la política y la economía, era el año de Woodstock y el fin del sueño hippie, pero el impulso de la "revolución del amor" fue determinante para el crecimiento del rock y en ese año se produjeron muchas de las maravillas sonoras de toda la historia de éste género.

El eco político del 68 aún retumbaba en todo el mundo y empezaban a darse los cambios que la rebelión juvenil mundial había reclamado un año antes, es decir que se anunciaba un período de cierta calma para recapitular y hacer balance de la turbulenta década que agonizaba y Julie que no sólo debutaba como solista sino también como compositora de todas las piezas de un disco reflejaba en sus letras está situación de beligerancia reflexiva, menos virulenta y más avistando las posibilidades del futuro.


La Guerra Fría entraba en su período más cruento y el mundo estaba atrapado entre el deslumbramiento de la creciente riqueza en el "mundo libre" y la esperanza de una equidad no sólo jurídica sino también económica que prometía el socialismo, los polos se alejaban y las contradicciones aparecían como irreconciliables y no parecían existir "terceras opciones.

Por otra parte, iniciaba una nueva etapa de su carrera con nueva banda y la que parecía la única y perfecta complementación de su voz, la Trinidad y el fenómeno del teclado Auger, quedaban en la historia y ahora se asociaba con Keith Trippetts y su sexteto, asociación que se extendería más allá de lo que se imaginaba y que la llevaría a ser la señora Tippetts, de modo que el disco tiene un sonido distinto al que estaba acostumbrado el público de Julie, este es menos salvaje, más educado y con más volúmen, con Auger, los trinidarios, tuvieron siempre un papel discreto para que Julie Y Brian lucieran cada quien con su instrumento y con Tippetts, hay mayor integración entre música y voz, un concepto más monolítico sin que esto le quite un ápice de fuerza y belleza a la voz de la divina Julie.






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