viernes, 21 de octubre de 2016

BOB DYLAN Y LA POLÉMICA. El Nobel y Dylan.




BOB DYLAN Y EL PREMIO NOBEL




La Academia sueca que otorga los premios Nobel cada año, rompió sus procedimientos y criterios habituales al conceder el de literatura de este año a Bob Dylan, el hecho provocó la mayor polémica de la historia de los premios, escritores y pesonajes públicos de todo el mundo se han alineado en dos bloques que elogian o repudian la decisión y mientras tanto el premiado no ha respondido a las llamadas de la academia, no se ha manifestado en las redes y no ha hecho ningún comentario al respecto.

Nadie sabe si Dylan va a aceptar o rechazar el premio, lo común es que los escritores premiados se muestren radiantes y agradezcan el premio, hagan declaraciones y disfruten su año de fama,  también hay casos de escritores premiados que rechazaron el premio: Jean-Paul Sartre quien en 1964 rechazó el premio por sus convicciones "siempre he rechazado condecoraciones oficiales" fue su explicación y Boris Pasternak quien en 1958 también rechazó el premio, en su caso se dice que el gobierno de la URSS no le permitió aceptarlo, pero por decisión del gobierno o personal era más o menos el mismo caso, no aceptar una condecoración oficial.

Pero nunca un escritor premiado había ignorado la premiación sin aceptarlo ni rechazarlo, siguiendo su vida como si no se hubiera enterado o no sea de su interés el hecho, parece que como decimos en México a Dylan el premio Nobel que le concedieron "le vale madre", pero esto no es nuevo en Mr, Zimmerman, siempre ha ignorado los elogios y las críticas, la aceptación o el rechazo, los episodios más famosos son estos.

En Julio de 1965, Dylan se presentó en el Festival de Newport, el festival especializado en música folk que además estaba coloreada por las ideas revolucionarias y el activismo político, Bob era la estrella brillante que tenía cautivado al público de esta orientación y acudían al concierto para ver a la superestrella del purismo y el folk además las nuevas revelaciones de su joven profeta, Dylan hizo su primera demostración de independencia de todos y de todo al presentarse con guitarra eléctrica y una banda de Rock, el público enfureció e hizo que Dylan abandonara el escenario después de tres canciones, no comentó nada y entró de lleno al rock eléctrico con la venia o sin ella de sus seguidores o de quien fuera.

Después de su trío de grandes discos roqueros: "Bringing it all back home", "Highway 61 revisited" y "Blonde on blonde" Dylan estuvo retirado y al regresar hizo tres discos entre  1967 y 1970 (John Wesley Hardin, Nashville Skyline y Self portrait), eran el nuevo capricho de Bob, ahora quería hacer discos de música country y sin letras políticas, ni filosóficas ni nada de lo habitual, una vez más llevaba la contra a los críticos, al público y a sus seguidores que ya habían vuelto a aceptarlo, la reacción fue de rechazo al nuevo Dylan "vendido a las disqueras, aburguesado" y otras acusaciones que una vez más le valieron madre a Bob, nunca entendió que tuviera que hacer o decir algo para agradecer o ejercer su derecho a réplica.

Pasaron los años y ofreció una sorpresa más, anunció su conversión al catolicismo e hizo canciones cristianas, dedicadas a Dios y a Cristo, el nuevo modo de hacer discos de Dylan "Slow train coming" inició la nueva herejía para despertar a sus fans, a pesar del excelente disco con Mark Knopfler en la guitarra, volvió a ser criticado y repudiado y para demostrar que una vez más le importaba un bledo lo que dijera el mundo, completó la trilogía cristiana-católica con "Saved" y "Shot of love" con portadas inequívocas y letras que han de haber entusiasmado a más de un proselitista cristiano de los que el mundo esta poblado.

Esta es la historia repetida de Dylan el defensor celoso de su libertad e independencia, sin aceptar nunca lo que debe pensar, decir o escribir, ignorando si están al pendiente de él rechazándolo o aceptándolo, queriéndolo o odiándolo, pues eso es problema de cada individuo pero no de él, supongo que piensa que cada quien debe ocuparse de su propia vida y dejar vivir la suya a los demás, él da el ejemplo hasta en sus presentaciones, toca lo que planeó tocar, no se dirige al público, no toca nada que le pidan, no saluda ni agradece y no se despide, en resumen hasta en esos momentos hace lo que le viene en gana con permiso o sin él.



 
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