miércoles, 21 de mayo de 2008

Tres subjetivas de un momento único



Estamos en Manchester, Inglaterra en 1976; hace ya tiempo que los Hippies están en extinción junto a sus flores. La nueva generación nacida bajo la sombra de los derrotados Hippies llega con nuevas formas de manifestarse basadas en dos simples actitudes: la violencia y el valemadrismo.
El 4 de junio de 1976 es la fecha del nacimiento de la escena punk britanica, el primer concierto de los Sex Pistols en "Madchester" frente a una audiencia de no mas de 50 personas es hoy en día considerado el inicio de un hito en la historia de la música.
Entre los pocos asistentes a este concierto había varios personajes importantes: Tony Wilson; personalidad de la televisión de Manchester, y un grupo de entonces desconocidos; Bernard Sumner, Stephen Morris, Peter Hook e Ian Curtis.

Estos jóvenes con sus escasos veinte años meses después harían algo que cambiaría para siempre la historia de la música: formarían Joy Division... y el resto es historia. Con apenas 4 años de existencia y sólo dos discos editados, esta banda es una de las que mayor influencia ha tenido en toda la música que se ha realizado, si no pregunten a grupos como U2 o Interpol.

Este momento clave es mostrado en tres estupendos filmes bajo visiones diferentes.
El primero: 24 Hour Party People del director británico Michael Winterbottom narra la historia de Tony Wilson fundador de una de las primeras disqueras indie Factory Records, que firmo a Joy Division y posteriormente a The Happy Mondays.
El documental de Grant Gee titulado simplemente Joy Division muestra a los miembros sobrevivientes del grupo y revela el legado que la banda ha dejado en el camino.
Por último, Control de Anton Corbijn recrea de manera increíble la historia de esta emblemática banda centrándose en la difícil personalidad de Curtis y de como este influyo de manera decisiva en la historia de Joy Division.
Un momento y tres visiones. La importancia de Joy Division para la música actual es enorme, compruebelo usted, querido lector, cheque estas películas y cheque la música de Joy Division... entenderá porque la música británica actual suena como suena, no sólo a The Beatles.

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