jueves, 26 de abril de 2012

EL SOUNDTRACK DE MI VIDA. Delaney & Bonnie.



DELANEY AND BONNIE.
"And Friends, on Tour, with Eric Clapton"
1970.



 


Este disco lo tuve por primera vez, a mis escasos 16 años, me lo vendieron ya usado y yo no tenía ni idea de quienes eran Delaney & Bonnie, pero lo compré porque casi me lo regalaron y porque decía que tocaba Eric Clapton, con el tiempo, fuí valorando la joya que tenía.

Empezando por los friends de los esposos Bramlett, que eran nada menos que: Dave Mason en la guitarra; Carl Radle en bajo; Jim Gordon en la batería; Bobby Whitlock en el órgano; Jim Price en trompeta y trombón; Bobby Keys tocando sax; Tex Johnson en percusiones y Rita Coodlidge cantando, además del ya citado Eric Clapton.

Si piensas querido lector, que los Bramlett armaron esta banda para su tour de 1970 y sólo allí tocaron juntos, estás equivocado, pues varios de ellos, Radle, Price, Keys y Rita Coolidge, fueron parte de la banda que grabó con Joe Cocker su legendario Mad Dogs and Englishman, casi todos, incluyendo a Delaney and Bonnie, fueron los acompañantes de Clapton en su primer disco solista y Whitlock junto con Carl Radle y Jim Gordon, eran los Dominoes de Clapton en Derek and the Dominoes.

Esto y su amor por la música, en especial el blues, el rock y el soul, contribuyeron a que fueran una banda que nunca tuvo nombre propio, pero a cambio de eso, poseían una coherencia, pocas veces escuchada, el álbum no solo es un disco entrañable, de mis favoritos de siempre, sino que además, es uno de mis álbumas en vivo preferidos.

El repertorio, está compuesto por canciones de los Bramlett, de Mason, otros autores y remata con un popurrí con las composiciones de un grande de todos los tiempos, Little Richard, a mí desde el principio, me mató "Only You Know And I Know" de Dave Mason y "Poor Elijah" de la inseparable pareja, después descubrí que "Coming home", también era un "rolón", más tarde, mi favorita fue "That's what my man is for", donde Bonnie demuestra que no era una cantante menor de blues y soul, pero todo el disco es un agasajo de lujo.

La voz de Bonnie, que no le pide nada a las grandes cantantes de la época: Joplin, Pense, Slick o Julie Driscoll; Delaney, cantando con gran feeling, y una banda completísima con guitarras, percusiones, teclados y metales, convirtieron a este disco en un clásico, no se si para los historiadores y críticos, pero al menos para mí, es sin duda eso, un clásico que las nuevas generaciones podrían rescatar y poner en el lugar que merece, junto a los grandes discos en vivo de toda la historia del rock.

Los miembros de la banda, viajaba y vivían juntos, al estilo de las comunas hippies, con todo e hijos, si has visto el film de Mad Dogs and the Englishman, te darás una idea de lo que digo, una banda que viajaba y tocaba, por dinero, claro está, pero sobre todo por su amor a la música, y la mística que en esos tiempos producía, el saber que con música y amor, se estaba transformando al mundo, presentaciones sin la parafernalia actual, con la mínima tecnología, es decir, viejo y buen rocanrol.




















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