martes, 15 de noviembre de 2011

ROCK ARGENTINO. Almendra.



ALMENDRA.
"Almendra".
1969.


Almendra es junto con Manal y Los Gatos, la semilla del rock argentino, son las primeras bandas que accedieron a los grandes públicos, le dieron una identidad al rock argentino, abrieron brecha para que otros pasaran y fueron el paradigma por mucho tiempo. 



Se formó en 1967, como en muchos casos en la historia del rock mundial, con compañeros de la escuela con inquietudes roqueras, los susodichos condiscípulos eran: Luis Alberto Spinetta, emblemático personaje del rock platense, guitarrista y cantante; Edelmiro Molinari, guitarrista y también cantante; Emilio del Guercio, Quien tocaba el bajo y hacía coros; y Rodolfo García, encargado de la rítmica de la banda en tambores y platillos.

Durante su existencia como banda grabaron tres álbums en estudio: "Almendra", "Almendra II" y "El Valle Interior"; dos álbums en vivo, conocidos como "Almendra en Obras I" y "Almendra en Obras II", además de varios singles, en la edición que cayó en mis manos, de 1992, está el disco debut de la banda y once singles de distintas épocas , producto de la era globalizada, es un disco hecho en Canadá, pero más o menos fácil de conseguir, para los interesados.

En este debut, la mayoría de las piezas son obra del "Flaco" o sea, Spinetta, en su faceta de adolescente rockpopero, aún no aparecían sus letras oscuras y las estructuras musicales tortuosas y extrañas, que distinguirían su larga y fructífera carrera como figura principalísima del rock argentino, pero eso no significa que sea pop fácil e insustancial, ya hay preocupación por hacer textos dignos y los tejidos melódicos y armónicos poseen aspiraciones importantes.

En los "videos", está casi todo el LP, sólo faltan "Color Humano" de Edelmiro y "A estos hombres tristes" del "Flaco", de modo que para quien no los conozca, hay material suficiente para darse una idea, y una vez más, una disculpa de los lectores acostumbrados a bajar el disco completo,pero no quiero arriesgar a Los Sueños a que sufran la misma suerte que mi querido blog que perdí.

















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