domingo, 12 de junio de 2011

LOS DISCOS DEL '71. Teenage Head.


FLAMIN' GROOVIES.
"Teenage Head".
1971.



¿Quién se acuerda de los Flamin' Groovies? muy poca gente y casi están en el olvido total los álbums de este grupo de San Francisco que grabó cuatro o cinco discazos, entre 1969 y 1972 y que es, un verdadero grupo de culto, desconocido para las mayorías e ignorado por historiadores y críticos, pero adorado sin condiciones por su pequeña secta de seguidores.

Los Groovies eran o probablemente siguen siendo (tengo noticias de que siguen rocanroleando), un grupo de rock 'n roll, boogie, blues y R & B, géneros de raices profundas, música básica pero llena de sentimiento y estos californianos eran la imagen viva de la energía, el sentimiento, el ritmo y la maestría, la enorme maestría que mostraban en el manejo de sus instrumentos, los tiempos y el ritmo.

En los Groovies, no hay sofisticaciones, no hay efectos especiales ni gran riqueza instrumental, pero con las guitarras y los tambores hacían una música magistral y virtuosa.

Sus cuatro primeros discos, que son los que conozco: Sneakers, Supersnazz, Flamingo y Teenage Head, son simplemente geniales, con composiciones propias o covers sensacionales, que tienen la extraña virtud de tener el sello de los Flamin, sin dejar de ser las piezas clásicas que son.




Según los críticos, la obra maestra de los Groovies es "Supersnazz", su segundo disco, pero en general los cuatro primeros tienen una calidad homogénea y representan las principales virtudes de ésta leyenda del rock, el que nos ocupa hoy es el que cierra esta tetralogía que es también cátedra de como componer y tocar rock 'n' roll puro básico y ortodoxo.

Los Famin' Groovies, son un caso excepcional en la historia del rock, eran compositores de canciones notables, excelentes instrumentistas, conocedores eruditos del blues, el R & B, el rock, el country y estaban deslumbrados por la música juvenil que se estaba haciendo en el Reino Unido, todos estos antecedentes hubieran llevado a otros a hacer música experimental, sicodélica, progresiva u otros modos que estaban en boga y que, anotación al margen, hubieran producido grandes beneficios económicos, pero los Groovies tenían una pasión que era la música, pero no cualquier tipo de ella, sino ésta que ya mencionamos y nunca estuvieron a la moda, iban siempre a contracorriente y a pocos se les antojaba escuchar a un grupo de rockabilly en plena erupción y expansión sicodélico-progresiva, ésta puede ser la razón del olvido en que han vivido.

Para su cuarto álbum, la banda lidereada por Cyril Jordan, tenía la siguiente formación;

Cyril Jordan -guitarra y voz.
Roy Loney - guitarra y voz.
Tim Lynch - guitarra.
George Alexander - bajo.
Danny Mihm - batería.
Jim Dickinson - piano
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Y con ella produjeron éste álbum lleno de matices, cambios de ritmo, saltos mortales de un género a otro, piezas de construcción muy sólida, virtuosísmo instrumental y vocal, mucha emoción y una gran pasión bluesroquera, hay que poner atención en los roles de las guitarras que son la base del sonido de la banda en donde no hay guitarras de acompañamiento y líder, todas son polifuncionales y diestras y esto produce un sonido muy intenso y emotivo que atrapa desde la primera nota que es el inicio del riff de "High flyin' baby", pieza maestra del rock de todos los tiempos y entrada a este viaje sonoro de amplia recomendación y que va seguida de un blues magistral y otro rocanrolazo imponente y miles de notas musicales, cada una en su lugar, sin desperdicio alguno, hasta que el disco termina.

Aquí se descarga el disco.
















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