martes, 24 de febrero de 2009

SIN PALABRAS

Cat Power
La verdad es que no hay palabras que describan el concierto que la noche anterior dio la cantautora estadounidense Charlyn Marshall, Cat Power o simplemente Chan. Y es que describir eventos o acontecimientos es sencillo, pero no lo es describir emociones y sensaciones. De esto se trato y así fue la presentación de Cat Power; un evento carente de muchos acontecimientos relevantes, de teatralidades, de instantes o escenas a describir o contar, pero lleno de emotividad, lleno de sentimiento y de cosas que no pueden verse, de cosas que sólo se perciben con el corazón.
De lo que podía verse la mayoría era muy sencillo; una banda de acompañamiento clásica: batería, bajo, guitarra y teclado, eso sí todos excelentes músicos, discretos pero lucidores cuando la ocasión lo ameritó. De aquel grupo de personas destacaba, tal vez sin quererlo, la gran Chan, mujer hermosa y sensual quien por más que intente pasar desapercibida no lo consigue y todas las miradas se concentran en ella. Y así juntos hicieron aparecer el folk, el country, el blues, el soul, junto a todos los grandes: Dylan, Brown, Joplin, Holiday, Jackson, invocados por el poder de la música que generaba el grupo y la increíble voz de Chan. Voz ideal para el género que interpreta, voz que no es suave ni tersa, voz rasposa pero encantadora e hipnotizante, voz intensa y bella. Momentos cargadísimos de emociones.
La discreción y sencillez física de todo el concierto terminó junto éste. Chan se entregó totalmente a su público, agradeciendo enormemente, se le veía feliz y satisfecha con lo que parecían ser lágrimas saliendo de sus lindos ojillos. Cosa increíble, demostró que la intensidad de las sensaciones fue mutuamente correspondida, al final todos estábamos felices: el público y los artistas.
Insisto, no hay palabras que describan la presentación de Cat Power, pero si hubiera que usarlas, hay algunas que funcionan muy bien: intensa, emotiva, hermosa... perfecta.
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