viernes, 23 de abril de 2010

RESEÑA 2 Lo Malo

Arctic Monkeys

Yo sabía que algo malo iba a pasar. La banda de Sheffield, Inglaterra, Arctic Monkeys es una de las bandas más queridas en el mundo y México no es la excepción. Lo que noté días antes del concierto es que la base de fans en México está conformada en su mayoría por chamacos pubertos que han ido a pocos conciertos y poco educados musicalmente (y en otros rubros), eso y gente que poco se acostrumbra a ser vista en la escena "independiente" de la ciudad. Pa pronto, Arctic Monkeys tiene un público adolescente de chile, mole y manteca. Mala señal.
Otra mala señal era el sitio; la explanada del Estadio Azteca. Ese lugar horrible no es nada apto para conciertos. Pésima señal.
Llegué al sitio y aquello ya era un caos; basura, mucha gente, difícil acceso y una fila enorme. Hasta donde pude llegar no se veía ni el escenario y estaba lleno de gente maleducada; al parecer había problemas de amontonamiento hasta adelante... el concierto ya estaba retrasado.
Dos horas después del tiempo indicado anunciaban que el concierto comenzaría en 15 minutos, 15 minutos se volvieron una hora y a las 11:35 salían los ingleses notablemente molestos a tocar un set de una hora y cuarto, sin emoción alguna y, para acabarla, con un sonido terrible. Lo peor.
En verdad es terrible; no es posible que una empresa pequeña y con muy poca experiencia se aviente a organizar un evento de esa talla, es obvio que el evento fue sobrevendido y al final no supieron dónde meter a tanta gente. Eso sin mencionar la regadota de la distibución de sus dos zonas, general y preferente.
Pero el público no se queda atrás; cómo esperar un evento de calidad si no puedes comportarte a la altura? La gente desesperada comienza a comportarse cual vándalos, aventando botellas de vidrio y empujándose los unos a los otros, mal mal mal mal.
Y la banda? Salir a tocar así, sin ganas... Arctic Monkeys es una bandota, con tres discos buenísimos con letras increíbles y excelente música... potente y desenfadada. Pero escucharla siendo ejecutada sin el menor animo y con ese terrible sonido no es nada bueno... lo mejor del concierto fue la potente batería de Matt Helders.
En fin, muy mal todo.
Moraleja: Un par de canciones después de comenzado el concierto decidí dejar mi lugar en la extrema derecha del escenario para ir hacia el centro esperando un mejor sonido. El sonido mejoró un poco en esa zona aunque las pocas ganas de la banda eran evidentes; aún así, la mayoría de la gente en esa parte estaba feliz, cantando y saltando como si estuvieran en el mejor concierto de su vida. Y el espíritu crítico? Y el derecho a exigir eventos de calidad? Las bandas aman al público mexicano, y es que siempre festejan cualquier cosa, a eso estamos acostumbrados. Tenemos la clase de eventos que nos merecemos. Lástima.
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